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La música en los juegos para videoconsolas de la Banda sonoras españolas
En este mes de junio asimismo se festeja el Día Internacional de la Música en algunos países y, mientras que en las noticias de todas y cada una de las cadenas se ha recordado como algo muy, muy grande en el campo de sus series (claro, no veréis a determinadas cadenas hablando de la música de series que pertenecen a otras, para qué exactamente), en SomosXbox nos gustaría recordaros que la música es asimismo una parte esencial de cualquier videojuego. Injustamente, el apartado sonoro no suele tratarse igualmente bien que el visual. Se meten los dos en exactamente el mismo saco de este modo es el juego a nivel audiovisual y en muchas ocasiones dedicamos varios párrafos a hablar de polígonos y una simple mención al buen hacer de la banda sonora y los efectos de audio.
También pasa que nos fijamos más cuando algo falla o bien no nos gusta, que cuando se hace bien. Esto ocurre en todos los campos, pero en la banda sonora de los juegos para videoconsolas, más todavía. Por otro lado, está el tema de los autores. Conocemos músicos de cine, pero muchas veces nos referimos a los de los juegos el que hizo la música del Metal Gear último ,no estoy echándole las culpas a nadie, a mí me pasa muchísimas veces, y no hago este texto para demostrar nada. Solo me gustaría que todos comenzásemos a valorar un poco más el trabajo de esos músicos que hacen más que crear armonías bonitas para recrearnos en los créditos.
Ahora hablaré de tres temas sobre los que he estado pensando este 2017 relacionados con la banda sonora y, por lo tanto, me ajustaré a los títulos y compositores que me han marcado este año y que han logrado que los juegos para videoconsolas en los que han participado sean un poquito mejores (o bien peores) merced a su labor.
Y, como no podía ser de otra manera siendo de España, me salto mi primera regla de”hablar sobre juegos del 2017” haciendo referencia a uno de mayo, más de mayo del 2016. DOOM. Una obra de arte grotesca y llena de sangre que sería mucho peor juego para videoconsolas si no tuviese esa fabulosa banda sonora de fondo. Sucia, industria, pesada, fundida con el rugido de la motosierra. La banda sonora original de DOOM es una auténtica belleza que logra excitarnos en cada tiroteo. Se pone en marcha toda vez que aparece un diablo y se mitiga segundos después de arrancarle la cabeza al último de cada fase. Es magistral y es de esas que sí, funcionan bien por separado (se puede percibir en el turismo, si bien acabaréis de los nervios), pero donde verdaderamente da el do de pecho es en el juego. DOOM es lo que es gracias a Mick Gordon, entre ellos.
Sin embargo, y repitiendo con Bethesda, Gordon asimismo ha firmado una banda sonora este año (veis, no me he ido demasiado del tema). Me refiero a la de Prey, un juego que ha vendido regular, no sabemos por qué, pero que a nosotros nos conquistó. Probablemente, Prey es el juego con más influencias de la historia (tanto a nivel de otros videojuegos como de películas), más la música es sublime. No obstante, Prey es un poco peor de lo que debería por culpa de Mick (lo siento, Gordon, debías saberlo). Tiene muy buenos temas, Mind Game es una genuina maravilla, pero su banda sonora (que la tenéis en Spotify) funciona mejor fuera que dentro del juego.
Sí, tiene temas muy buenos, mas son para momentos concretos, como los créditos o el paseo por helicóptero del principio, no para acompañarnos durante las horas que dura el juego (que no son pocas). Además, y de ahí que la experiencia es un poquito peor, el script de la música está anclado a diferentes momentos con determinada desgana, como la melodía siniestra en ciertas habitaciones.

(Que carece de sentido la mayor parte de ocasiones) o bien el habitual efecto que busca asustarnos y que se sucede cada dos por 3, perdiendo totalmente el sentido.
Y es que, no solo se trata de lo bonita que es la pieza, sino más bien de lo bien integrada que está en el juego. Acá tengo que alabar al equipo de sonido de Tequila y, en especial, a David García Díaz.
RiME. O bien lo amas o bien lo detestas, pero el nuevo juego de Tequila Works no os va a dejar indiferentes. Uno de los elementos culpables de que RiME despierte emociones es la apabullante banda sonora original firmada por David García Díaz con temas instrumentales preciosos y dos temas vocales interpretados por Silvia Guillem Cofreces y Mirella Diez Morán. Solo con un fragmento de la banda sonora de RiME volveréis a esa isla del Mediterráneo, mas me quedo, en un caso así sí, con el tema de los créditos. Sí, lo considero spoiler, conque os pondré aquí uno de los temas instrumentales:
Otro nombre propio del panorama de España que múltiples alegrías nos ha ante este año es el de Damián Sánchez, uno de los miembros del estudio Sonotrigger que, este 2017, nos ha regalado melodías en juegos como Rise and Shine, Immortal Redneck y otro juego que ha pasado inadvertido, Reservoir Dogs Bloody Days. Damián ha compuesto bandas sonoras para otros grandes juegos como Anima Gate of Memories o bien el incompleto Blues and Bullets y lo increíble de su trabajo es que sabe reinventarse para cada nuevo trabajo. Este dos mil diecisiete sería muy simple escoger un tema de Rise and Shine, pero me quedo con este de Inmortal Redneck
No obstante, hay vida más allá de David y Damián y Gryzor87 es el otro nombre que hoy deseo rememorar. Un PC y un sintetizador es todo lo que precisa Gryzor87 para desarrollar su arte y hacernos creer, merced al apartado visual de los juegos de Locomalito, que estamos en un arcade de los años 80. Compone un montón de temas por juego, cortos, más cada uno de ellos con personalidad y un cucharón de nostalgia. Este año (no es trampa, Locomalito y Gryzor97 lanzarán un juego este año en Xbox One) vamos a tener Super Hydorah, una versión mejorada para consolas de Hydorah, un título muy del estilo de Gradius y acá tenéis uno de los temazos que compondrán la banda sonora:
Por último, si bien me encantaría proseguir hablando de músicos de videojuegos que me hayan marcado este año, si tengo que acabar con alguien, quiero que sea con Manaka Kataoka, el músico de la banda sonora de Breath of the Wild. Sí, si habéis disfrutado del último juego de la veterana saga de Nintendo os habréis fijado, seguro, en la banda sonora. Y es que, es de esas tan buenas que se funde con perfección con el videojuego y no apreciamos nunca que sobra ni que está ahí, hasta el momento en que jugamos con la consola en ‘mute’. Ahí echamos de menos esa alucinante obra firmada por Kataoka que, sin tener temas tan magníficos como anteriores Zelda, sí sabe jugar perfectamente con el plano técnico para ligar sus composiciones a determinados momentos del juego.

La música en los juegos para videoconsolas de la Banda sonoras españolas